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Trabajador supervisando el acomodo de piezas de acero afuera de una bodega

¿Por qué continúa la volatilidad en el precio del acero en México? Los factores que marcan 2026

Índice de contenido

Comprar acero en México durante 2026 se ha vuelto un ejercicio de planeación constante. Aranceles cruzados entre países, una guerra en Medio Oriente que disparó los costos de energía, la quiebra de una de las acereras más emblemáticas del país y la revisión del T-MEC han convertido al acero en uno de los insumos más sensibles de cualquier presupuesto de obra.

En este artículo te explicamos qué está moviendo el precio del acero este año, qué dicen los datos más recientes y qué puedes hacer para proteger tu proyecto.

El precio del acero en México en 2026

Más que un alza sostenida, lo que caracteriza al mercado este año es la volatilidad. Como referencia, la varilla corrugada en la Ciudad de México ronda los $17,500 pesos por tonelada, pero en el norte del país y en episodios de presión arancelaria ha llegado a cotizarse por encima de los $20,000 y $21,000.

Parte de esa sensibilidad se explica por la estructura del mercado: tres productores (ArcelorMittal, Ternium y DeAcero) concentran poco más del 54% del mercado nacional de varilla, y esa concentración, sumada a la exposición al mercado estadounidense, hace que el precio interno reaccione casi de inmediato a cualquier movimiento arancelario.

En cuanto a los costos generales de construcción, de acuerdo con el INEGI, entre enero de 2025 y enero de 2026 la inflación de la industria de la construcción fue de 3.95%. Por su parte, el CEICO de la CMIC reportó que los materiales de construcción subieron en promedio 4.28% anual en 2025, con un comportamiento muy desigual por insumo.

Aranceles de Estados Unidos: la crisis del acero mexicano

El factor que más ha pesado sobre la industria siderúrgica nacional es la política arancelaria estadounidense. En marzo de 2025, Estados Unidos impuso un arancel adicional de 25% a las importaciones de acero y aluminio, y en junio de ese año la tasa subió a 50%. En abril de 2026, Donald Trump modificó el esquema, pero anunció que mantendría aranceles del 50% sobre muchos productos de acero, aluminio y cobre.

Las consecuencias han sido severas. Según la Canacero, la producción nacional de productos terminados de acero cayó 8.1% en 2025, a 16.8 millones de toneladas, niveles similares a los de hace más de una década, mientras las exportaciones cayeron 53% y el consumo nacional bajó 10.1%, la mayor disminución en la historia reciente del sector. La cámara describió esta situación como la peor crisis productiva de los últimos 25 años, con la industria operando al 55% de su capacidad.

La tendencia continuó este año: durante el primer semestre de 2026, las importaciones estadounidenses de acero mexicano disminuyeron 37.1% en volumen y 41.7% en valor frente al mismo periodo del año anterior. Conadiac

Hubo un alivio parcial en abril: Estados Unidos formalizó un proceso para que productores de acero y aluminio de México y Canadá puedan acceder a una reducción del arancel de 50% a 25%, siempre que se comprometan a ampliar su capacidad productiva en territorio estadounidense. Sin embargo, el beneficio aplica principalmente a envíos vinculados a la cadena de suministro de vehículos medianos y pesados, como camiones y autobuses, por lo que no cubre a la mayor parte del acero para construcción.

México cierra la puerta a importaciones asiáticas

Mientras enfrenta aranceles hacia el norte, México también endureció su propia política comercial. El 29 de diciembre de 2025, el gobierno publicó un decreto que reforma 1,463 fracciones arancelarias, vigente desde el 1 de enero de 2026, que afecta a importaciones de países sin tratado comercial con México, con incrementos que en casos específicos llegan a 50%. Entre los productos incluidos están el hierro y el acero.

A esto se sumó una medida más puntual: en septiembre, México publicó la resolución final de una investigación antidumping sobre aceros laminados en caliente originarios de China y Vietnam, estableciendo cuotas compensatorias. Además, en abril el gobierno federal y representantes de las industrias del acero, la vivienda y la construcción firmaron el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana.

Estas medidas protegen a la producción nacional, pero también reducen la competencia de material importado más barato. Argus Media señala que las recientes medidas arancelarias de México podrían respaldar los precios internos, es decir, mantenerlos firmes.

La guerra en Irán y el costo de la energía

El conflicto geopolítico que más ha afectado los costos industriales este año no está en Europa del Este, sino en el Golfo Pérsico. El estrecho de Ormuz ha estado bloqueado en gran medida por Irán desde el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra aérea contra ese país. El cierre de facto de esa ruta, por donde transita el 20% del petróleo mundial, disparó el precio del Brent de unos 70 dólares a casi 120 dólares por barril en cuestión de días.

Aunque el 17 de junio Trump y el presidente iraní firmaron un memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra y a los bloqueos, la tensión regresó: a mediados de septiembre, nuevos bloqueos y escaramuzas en el estrecho elevaron la percepción de riesgo, y los costos de flete de supertanqueros se duplicaron.

¿Por qué importa esto para el acero? Porque su fabricación es intensiva en energía. Analistas de la industria advierten que los precios elevados de la energía podrían mantenerse en el corto plazo mientras continúen las interrupciones en Ormuz. El efecto ya se vio en mercados internacionales: en Europa, la lámina rolada en caliente registró un fuerte aumento en el primer trimestre de 2026 y a finales de junio volvió a ubicarse alrededor de 1,000 euros por tonelada.

El futuro de Altos Hornos de México

La crisis de AHMSA sigue siendo un factor que limita la oferta nacional. Actualmente, sus operaciones están detenidas, la empresa fue declarada en quiebra y sus activos están bajo la administración del síndico dentro del concurso mercantil.

El proceso de venta, sin embargo, está en su etapa decisiva. Hay seis postores precalificados y una unidad productiva valuada en más de 1.300 millones de dólares, con una subasta programada para el 25 de septiembre. Esta es la segunda subasta, ya que la primera no concluyó con una postura válida.

Incluso si se concreta la venta, la reactivación no será inmediata ni total. Empresarios de la construcción en Monclova anticipan que la reactivación será parcial, enfocada en las áreas más rentables como el horno eléctrico y algunas líneas de producción.

La revisión del T-MEC

La incertidumbre comercial en Norteamérica también influye en las decisiones de inversión y abasto. Washington descartó una extensión automática del tratado por 16 años, y aunque el acuerdo permanece vigente hasta 2036, ahora opera bajo revisiones anuales.

Para México, la prioridad es el retiro de los aranceles de la Sección 232 al acero, al aluminio y al sector automotriz. Uno de los objetivos planteados por la Secretaría de Economía es obtener un trato como el de Reino Unido, que tiene una tasa de 10% en el acero. No obstante, el 16 de septiembre el secretario Marcelo Ebrard evitó dar una fecha concreta para la firma del acuerdo, y aunque la conversación bilateral avanza, todavía no existe un acuerdo definitivo.

¿Qué esperar al cierre de 2026?

El panorama combina fuerzas que empujan en direcciones opuestas. Por un lado, si el acero mexicano que no puede exportarse a Estados Unidos se queda en el país, la mayor oferta interna podría contener los precios. Por otro lado, los aranceles a importaciones asiáticas, las cuotas antidumping y los altos costos de energía mantienen presión al alza.

Un acuerdo en el T-MEC que reduzca los aranceles de la Sección 232 o la reactivación parcial de AHMSA podrían cambiar el escenario, pero ninguno de los dos está garantizado en el corto plazo. Lo prudente es presupuestar sin apostar a una baja de precios.

Recomendaciones para comprar acero este año

En un mercado tan cambiante, la planeación marca la diferencia. Estas son algunas prácticas que te ayudarán a proteger tu presupuesto:

  • Compra con anticipación. Asegura el acero al inicio de la obra en lugar de adquirirlo conforme avanza el proyecto.
  • Verifica la procedencia del material. Con nuevos aranceles y cuotas compensatorias, el origen del acero puede modificar su costo final.
  • Exige material certificado. En un país sísmico, el acero fuera de norma es el ahorro más caro que existe.
  • Incluye cláusulas de ajuste de precio en contratos de larga duración.
  • Trabaja con un distribuidor confiable que te mantenga informado sobre cambios en el mercado.

En Aceros Crea te ayudamos a planear tus compras con perfiles estructurales y comerciales certificados y entrega inmediata. Llámanos al 55 5888 9272 o escríbenos por WhatsApp para cotizar tu proyecto.

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